El Gobierno de Nicaragua emitió un pronunciamiento dirigido al Gobierno de la República de Panamá, en el que expresa su rechazo a una nota diplomática que, según señala, lesiona los principios de soberanía y dignidad nacional, al tiempo que reafirma su compromiso con la no injerencia, la no intervención y los históricos lazos de hermandad que unen a ambos pueblos.
La reacción surge luego que el Gobierno de Panamá expresara este martes su rechazo a las declaraciones públicas del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, relacionadas con la realización de elecciones en ese país, al considerar que representan un agravio a los principios democráticos y a los derechos fundamentales.
"Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder", pronunció Ortega durante el acto oficial por el 47.º aniversario de la Revolución Sandinista en Managua, donde además agregó que los partidos políticos promovidos por el extranjero "jamás" regresarán al Ejecutivo.
La crítica de Panamá
Al respecto Panamá, sostuvo a través de su Cancillería que "el voto constituye el principal mecanismo mediante el cual los ciudadanos expresan libremente su voluntad" y advirtió que "suprimir este derecho fundamental representa un fuerte agravio a los principios, valores y derechos que sostienen nuestras sociedades".
Como medida diplomática, el Gobierno informó que "en respuesta a ese grave hecho, el Gobierno de Panamá ha convocado a consultas en la Ciudad de Panamá al embajador ante Nicaragua".