El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió con el encargado de negocios estadounidense en Nicaragua, Elias Baumann, para analizar los próximos pasos diplomáticos de Washington, luego de que el Gobierno nicaragüense rechazara a Natasha Franceschi, designada como nueva embajadora en el país centroamericano.
En su mensaje, Rubio también se refirió al Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo como la "dictadura de Murillo-Ortega".
Washington analiza respuesta al rechazo de su embajadora
La reunión se produjo después de que el Departamento de Estado llamara a consultas a Baumann en Washington, por instrucciones de Rubio, tras conocerse la negativa de Nicaragua a aceptar las credenciales de Franceschi.
En ese momento, la diplomacia estadounidense señaló que la decisión, atribuida al presidente Daniel Ortega y a la copresidenta Rosario Murillo, evidenciaba una falta de disposición para mantener un diálogo diplomático productivo.
Hasta ahora, Washington no ha anunciado medidas específicas como consecuencia del rechazo, por lo que se mantiene la expectativa sobre el rumbo que tomarán las relaciones entre ambos países.
Natasha Franceschi fue ratificada como embajadora en septiembre
El Senado de Estados Unidos ratificó el pasado 30 de septiembre a Natasha Franceschi como nueva embajadora en Nicaragua.
Sin embargo, Washington no cuenta con un embajador en ese país desde 2023, lo que añade relevancia a la disputa diplomática por la aceptación de la nueva representante.
La negativa de Managua fue revelada el 2 de octubre por Christopher Landau, subsecretario de Estado estadounidense, durante una reunión extraordinaria de cancilleres de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrada en Washington.
OEA exige elecciones y liberación de presos políticos en Nicaragua
La controversia diplomática coincidió con una resolución aprobada por unanimidad en la OEA, que instó al Gobierno nicaragüense a adoptar medidas para restablecer las condiciones democráticas en el país.
Entre las principales demandas figuran la celebración de elecciones, la liberación de los presos políticos y el restablecimiento de la separación de poderes.
El documento no estableció sanciones concretas contra Ortega y Murillo. No obstante, el secretario general de la organización, Albert Ramdin, pidió a los Estados miembros considerar posibles medidas económicas, restricciones financieras y limitaciones de viaje dirigidas a determinadas autoridades nicaragüenses.