El Gobierno de España mantiene un operativo para identificar a las 69 personas fallecidas en la colisión de dos trenes de alta velocidad ocurrida el miércoles en el centro del país. Mientras avanzan las labores de rescate y reconocimiento de los cuerpos, decenas de familias esperan noticias sobre sus seres queridos desaparecidos.
El mandatario reiteró el compromiso de las autoridades de comunicar a las familias el paradero de sus allegados conforme avance el proceso de identificación.
Reportan 70 denuncias de personas desaparecidas
Por su parte, Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, región donde ocurrió el accidente, informó que se han presentado 70 denuncias por desaparición.
Las autoridades no descartan que estas denuncias correspondan a personas fallecidas que todavía no han sido identificadas. Además, García-Page advirtió que la cifra de víctimas mortales podría aumentar debido a la complejidad de las labores de recuperación.
El funcionario explicó que, además de recuperar cuerpos completos, los equipos de rescate han recopilado hasta 31 bolsas con restos parciales, lo que dificulta considerablemente los procedimientos de identificación.
Familiares esperan los resultados de las pruebas de ADN
Numerosos familiares de las personas desaparecidas permanecen en Toledo, donde se encuentra la morgue habilitada para realizar los procedimientos de identificación.
Los allegados han aportado muestras de ADN para facilitar el reconocimiento de las víctimas y esperan que las autoridades puedan confirmar cuanto antes el paradero de sus seres queridos.
De acuerdo con el organismo judicial encargado del proceso, hasta la noche del jueves se habían realizado 48 autopsias y comunicado cinco identificaciones a familiares.
Continúa la búsqueda entre los restos de los trenes
Las labores de rescate continuaban este viernes entre los vagones destruidos por el impacto. Los equipos de emergencia utilizan tres grandes grúas y perros especializados para localizar posibles víctimas entre los hierros retorcidos.
Esther Padilla, portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, indicó a la televisión pública TVE que, aunque los trabajos siguen en marcha, cada vez quedan menos zonas por revisar.
El accidente ocurrió la mañana del miércoles, cuando un tren de la compañía estatal Renfe impactó por detrás contra otro de la empresa Iryo que se encontraba detenido en la vía, aproximadamente a 150 kilómetros al sur de Madrid.
Mientras avanzan las investigaciones y las labores de recuperación, las autoridades españolas mantienen como prioridad la identificación de las víctimas y la atención a los familiares afectados por una de las tragedias ferroviarias más graves registradas recientemente en el país.