Elon Musk presentó un prototipo del nuevo Tesla Roadster con propulsores capaces de impulsarlo en el aire, un desarrollo que el empresario describió como un automóvil “volador” y cuya producción está prevista para 2028.
Durante la exhibición, el vehículo deportivo, descrito como autónomo, salió impulsado desde una rampa empinada y aterrizó sobre sus ruedas, en una demostración de la tecnología que la empresa pretende incorporar al modelo.
¿Cómo funcionaría el Tesla Roadster volador?
Según Musk, el vehículo incorporará depósitos de aire a muy alta presión que permitirían generar el impulso necesario para elevarlo del suelo.
El empresario describió el proyecto como el resultado de la colaboración entre Tesla y SpaceX, compañías especializadas, respectivamente, en vehículos eléctricos y tecnología aeroespacial.
Sin embargo, la demostración no permite concluir por sí sola que el automóvil pueda volar de forma sostenida o funcionar como un vehículo aéreo convencional. Para determinar sus capacidades reales será necesario conocer las especificaciones técnicas y observar pruebas adicionales.
Tesla prevé iniciar la producción en 2028
Musk indicó que la producción del automóvil comenzaría en 2028. La propuesta busca llevar algunas tecnologías de propulsión aérea al sector automotor, aunque todavía existen interrogantes sobre su funcionamiento, seguridad y viabilidad comercial.
El desarrollo de vehículos capaces de desplazarse tanto por carretera como por el aire enfrenta importantes obstáculos técnicos y regulatorios. Entre ellos figuran la estabilidad durante el vuelo, la autonomía, los sistemas de seguridad y los requisitos de certificación para operar en el espacio aéreo.
Por ahora, la fecha anunciada por Musk constituye una previsión de producción, no una garantía de que el modelo llegue al mercado en ese año.
Los automóviles voladores: un sueño con más de un siglo de historia
La idea de combinar un automóvil con capacidades de vuelo no es nueva. En 1917, el pionero estadounidense de la aviación Glenn Curtiss desarrolló uno de los primeros prototipos de este tipo de vehículo.
No obstante, los avances en motores eléctricos, baterías de alto rendimiento y sistemas de control han impulsado en los últimos años el interés por nuevas alternativas de transporte aéreo personal.
La propuesta de Tesla y SpaceX se suma a esa búsqueda tecnológica, aunque su éxito dependerá de que el sistema de propulsión cumpla con las expectativas anunciadas y supere los desafíos necesarios para su comercialización.
Con una producción prevista para 2028, el Roadster presentado por Musk abre nuevas interrogantes sobre el futuro de la movilidad y hasta qué punto los vehículos deportivos podrán integrar funciones propias de la tecnología aeroespacial.