Estados Unidos (EEUU) ha creado un esquema de externalización migratoria que involucra a al menos otros 35 Estados, y con el que ha expulsado a terceros países a alrededor de 23.000 personas, denunciaron este lunes expertos en derechos humanos de Naciones Unidos.
Los acuerdos firmados por países de todo el mundo "para recibir aviones cargados de migrantes y refugiados expulsados de Estados Unidos" violan el principio de no devolución, agregaron los firmantes.
"Debido a su falta de transparencia, estos acuerdos quedan en gran medida fuera de la supervisión democrática y del monitoreo independiente de derechos humanos", señalaron.
Entre los países implicados en este "esquema de externalización migratoria" que denuncian los expertos se encuentran naciones latinoamericanas como Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Paraguay.
Los expertos firmantes, encabezados por el relator especial sobre derechos humanos de los migrantes Gehad Madi, conminaron a los países de la lista a suspender de inmediato estos acuerdos, así como a restablecer el acceso a procedimientos de asilo justos y eficaces.
Según denunciaron, algunos acuerdos contemplan únicamente una recepción temporal seguida de una nueva expulsión a un tercer país, lo que en ocasiones implica presiones y amenazas a los migrantes para que soliciten regresar a su territorio de origen pese a los riesgos que ello podría implicar para su protección.
Desde que regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha buscado suscribir este tipo de acuerdos para acelerar el número de deportaciones, una de sus promesas electorales.
El Gobierno de Trump pidió la semana pasada a la Corte Suprema estadounidense que le permita continuar deportando migrantes a terceros países distintos a sus lugares de origen, después de que el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito hiciera efectiva la decisión de un juez federal de Boston contra las deportaciones rápidas a terceras naciones.