La tensión entre Cuba y Estados Unidos volvió a escalar tras una serie de advertencias cruzadas, sanciones económicas y acusaciones sobre un posible escenario de conflicto militar en el Caribe.
Cuba advierte sobre “baño de sangre” ante posible intervención militar
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel afirmó que la isla tiene el derecho de defenderse ante cualquier agresión y advirtió que una intervención militar extranjera “provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables”.
Las declaraciones se producen en medio de especulaciones sobre una posible acción militar de Estados Unidos contra el gobierno cubano, lo que ha elevado la tensión diplomática entre ambos países.
Acusaciones sobre drones y presunto aumento de capacidades militares
Un informe del medio estadounidense Axios aseguró que Cuba habría adquirido más de 300 drones militares procedentes de Rusia e Irán, información basada en supuestos reportes de inteligencia clasificada.
Según esa versión, estos equipos podrían ser utilizados contra objetivos como la base estadounidense en la Bahía de Guantánamo e incluso contra infraestructura militar en Florida.
El embajador cubano ante la ONU, Ernesto Soberón, rechazó esas afirmaciones y aseguró que la idea de un ataque cubano contra Estados Unidos “no tiene sentido” y que se trata de una narrativa para justificar una posible agresión.
Sanciones de Estados Unidos contra inteligencia cubana
En paralelo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra la principal agencia de inteligencia cubana y nueve ciudadanos vinculados al gobierno.
Entre los sancionados figuran ministros de áreas estratégicas como Comunicaciones, Energía y Justicia, además de altos funcionarios del Partido Comunista de Cuba.
Washington sostiene que estas medidas forman parte de una estrategia de “máxima presión” contra el gobierno de la isla.
Aumenta la presión de la administración estadounidense sobre La Habana
La administración del presidente Donald Trump ha endurecido su postura hacia Cuba, calificando al país como una “amenaza excepcional” para la seguridad nacional.
Además, ha impulsado restricciones económicas y advertencias sobre posibles acciones militares en la región, en un contexto de creciente tensión geopolítica en el Caribe.
Crisis energética y embargo agravan la situación en Cuba
Cuba enfrenta una profunda crisis económica marcada por escasez de alimentos, medicinas y prolongados apagones eléctricos.
La Habana atribuye esta situación al embargo impuesto por Estados Unidos desde 1962, que ha limitado el acceso a combustibles y recursos esenciales para el funcionamiento del sistema energético.
El país ha recibido recientemente envíos de ayuda humanitaria desde México, en un esfuerzo por aliviar la situación de emergencia interna.