El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, y el senador conservador Flávio Bolsonaro, de 45, se disputan este domingo el voto de los brasileños en una elección que mantiene en tensión al principal bastión de la izquierda en América Latina.
Trump afirmó el jueves que sigue "muy de cerca" el proceso electoral brasileño, aunque hasta ahora no ha expresado públicamente un respaldo directo a Flávio Bolsonaro.
Lula mantiene una ligera ventaja en las encuestas
Los sondeos sitúan a Lula con una pequeña ventaja sobre Bolsonaro, pero anticipan un escenario de segunda vuelta para el 25 de octubre, en el que ambos aparecen prácticamente igualados.
La contienda ha llevado a muchos electores a decidir entre dos opciones que no generan necesariamente entusiasmo. Para algunos, el voto representa la elección del "mal menor", mientras que otros respaldan a su candidato pese a reconocer que no lo consideran la mejor alternativa.
En Juiz de Fora, en el sureste del país, Marcelo Vilanova, de 32 años, afirmó que votará por Lula por considerarlo el "mal menor". Lucas Sales, de 38 años, dijo que apoyará a Bolsonaro aunque "no sea la mejor opción".
Religión y redes sociales dominan la recta final
Aunque la campaña estuvo marcada inicialmente por escándalos de corrupción, incluida una investigación que involucra a Flávio Bolsonaro, las últimas semanas estuvieron dominadas por controversias difundidas en redes sociales.
Uno de los principales enfrentamientos surgió alrededor de la religión. Lula, que mantiene un fuerte respaldo entre sectores católicos, difundió una información falsa según la cual Bolsonaro pretendía retirar a Nossa Senhora Aparecida el título de patrona de Brasil para favorecer a los sectores evangélicos.
Bolsonaro respondió calificando la afirmación de "fake news" y comparándola con el ataque con arma blanca que sufrió su padre durante la campaña presidencial de 2018.
El voto religioso tiene un peso importante en Brasil, uno de los países con mayor población cristiana del mundo.
Bolsonaro acusa a Lula de "machista"
Flávio Bolsonaro también lanzó críticas contra Lula a raíz de unas declaraciones del presidente sobre los exámenes de próstata.
El senador calificó al mandatario de "machista" después de que Lula afirmara que los hombres son "cobardes" para someterse a este tipo de revisiones, mientras las mujeres están acostumbradas desde pequeñas a los exámenes ginecológicos.
La declaración de Lula se convirtió posteriormente en contenido viral en redes sociales, presentada en algunos casos como si el mandatario estuviera haciendo referencia al abuso sexual.
La controversia alimentó el clima de confrontación en los últimos días de campaña.
Lula defiende su gestión y busca el voto popular
Lula aseguró este jueves que mantiene la confianza en una victoria en primera vuelta, aunque admitió la posibilidad de que la elección tenga que definirse posteriormente.
El mandatario llega al cierre de su tercer mandato con una tasa de desempleo en mínimos y una inflación contenida, aunque también enfrenta una desaceleración económica y una preocupación creciente por la inseguridad.
Durante la campaña, Lula buscó reforzar su conexión con las clases populares y las mujeres, que representan la mayoría del electorado.
Entre sus principales medidas destacó el aumento de la dotación del programa de asistencia social Bolsa Familia y la prohibición de las apuestas en línea, una actividad que, según las autoridades, ha contribuido al endeudamiento de millones de brasileños.
El presidente también convirtió la soberanía nacional en uno de los ejes de su discurso y cuestionó cualquier intento de Trump de intervenir en la política electoral brasileña.
El papel de Trump genera debate
Hasta ahora, Donald Trump no ha respaldado públicamente a Flávio Bolsonaro.
Desde el entorno del gobierno de Lula consideran que un apoyo activo del presidente estadounidense podría resultar desfavorable para el candidato conservador debido a la percepción que Trump genera entre sectores del electorado brasileño.
En el equipo de campaña bolsonarista también consideran que una intervención directa del mandatario estadounidense no sería necesaria.
Bolsonaro confía en superar las encuestas
Flávio Bolsonaro llega a la elección con posibilidades de disputar el primer lugar pese a estar bajo investigación por un supuesto caso de corrupción relacionado con una solicitud de dinero a un banquero detenido por estafa para financiar una película sobre su padre.
El senador se presenta como una figura más moderada que Jair Bolsonaro y centra buena parte de su campaña en una propuesta de mano dura contra la inseguridad, uno de los principales problemas señalados por los brasileños.
El equipo de Bolsonaro confía en que las encuestas puedan estar subestimando el respaldo de la derecha.
Con el voto todavía en disputa y una posible segunda vuelta prevista para el 25 de octubre, los últimos días de campaña serán determinantes para definir el rumbo de una de las elecciones más importantes de Brasil.