El empresario y expresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Gabriel Diez, afirmó que la corrupción se ha normalizado en distintos sectores de la sociedad panameña y advirtió sobre la necesidad de señalar a quienes participan en estas prácticas, tanto en el ámbito público como en el privado.
Diez sostuvo que este problema no se limita a las instituciones estatales, sino que también involucra al sector privado. No obstante, destacó que en ambos ámbitos hay panameños comprometidos con hacer las cosas correctamente.
“Hay buenos panameños y hay muchos más buenos panameños en todos lados, pero hay malos panameños en cualquier lugar. Y esos malos panameños hay que señalarlos”, manifestó.
Según el empresario, quienes incurren en estas conductas mantienen prácticas que calificó como cuestionables y que, afirmó, constituyen corrupción.
Gabriel Diez pide recuperar la capacidad de escuchar
Durante la entrevista, Diez también cuestionó la dificultad de diálogo que, a su juicio, existe en la sociedad panameña. Consideró que escuchar otras posiciones no debe interpretarse como una señal de debilidad ni como una renuncia a las propias convicciones.
“Nosotros hemos llegado a pensar como sociedad que el escuchar es una señal de debilidad, que la conversación es una señal de que está cediendo”, señaló.
El empresario defendió la comunicación como una herramienta para comprender diferentes puntos de vista y encontrar coincidencias.
“Yo creo que hay que entenderse, hay que comunicarse para entender, pero hay que escuchar para poder aprender la posición del otro”, afirmó.
A partir de su experiencia en conversatorios, agregó que los panameños pueden tener posiciones más cercanas de lo que imaginan antes de escuchar activamente a los demás.
El costo de vender el voto
Como ejemplo de los desafíos que enfrenta el país, Diez relató una conversación sostenida durante uno de los encuentros realizados en Chitré. Según contó, un ciudadano le planteó su preocupación por la compra de votos y la posibilidad de que estas prácticas mantengan sin cambios la realidad nacional.
Ante ese comentario, el empresario respondió con una reflexión sobre las consecuencias de intercambiar el voto por dinero.
“Cuando veas eso, le dices a la persona que vendió su voto y vendió su futuro y el de su familia por un dólar al mes”, relató.
Diez explicó el cálculo tomando como referencia los cinco años de un periodo de gobierno, equivalentes a 60 meses: recibir 60 dólares por el voto representaría un dólar mensual durante ese tiempo.
“Por 60 dólares vendiste tu futuro de cinco años en adelante, para ti y para tus hijos”, expresó.
A su juicio, esta perspectiva permite reflexionar sobre las consecuencias que puede tener esa decisión en áreas como salud, educación, empleo y seguridad.
Cuestiona los resultados de los últimos 15 años
Diez también planteó interrogantes sobre los avances del país durante los últimos 15 años y propuso revisar qué aspectos han mejorado en ese periodo.
“Agarrá los últimos 15 años, dime una cosa que está mejor en los últimos 15 años hoy, que hace 15 años atrás. Una, no hay nada que esté mejor, excepto que el país recibe más fondos de la autoridad del canal de Panamá”, afirmó.
A partir de ese cuestionamiento, defendió la posibilidad de explorar propuestas distintas y abrir espacio a nuevas ideas para abordar los problemas nacionales.
“Entonces, ¿por qué no buscar un camino con otra visión? ¿Por qué no buscar una propuesta diferente?”, preguntó.
El empresario señaló que, en su opinión, las nuevas figuras suelen ser descalificadas por su procedencia, incluso cuando plantean alternativas diferentes. Sostuvo que el cambio debe evaluarse por las propuestas y por la capacidad de llevarlas a la práctica.
“No, vienen propuestas diferentes, vienen ideas diferentes y más que todo, viene una voluntad de hacer la diferencia y eso se tiene que comprobar haciendo”, manifestó.
Diez concluyó su reflexión aludiendo a la importancia de predicar con el ejemplo y mencionó sus 54 años de vida profesional como parte de la experiencia desde la que plantea sus posiciones.