La naviera estatal china Cosco Shipping anunció la suspensión de sus servicios en el Puerto de Balboa, ubicado en el lado del Pacífico del Canal de Panamá, operado de manera provisional por Maersk, tras un fallo de la Corte Suprema de Justicia de Panamá que anuló la concesión otorgada a CK Hutchison.
No obstante, la empresa aclaró que los releases (órdenes aduaneras de liberación de mercancías) continuarán entregándose con normalidad.
En cuanto a la gestión de contenedores, Cosco Shipping señaló que las unidades vacías deben ser retornadas únicamente a los puertos de Manzanillo o Colon Container Terminal, en el lado Atlántico del canal, y recalcó que no se recibirán contenedores en Balboa.
Contexto: fallo de la Corte Suprema y control temporal de los puertos
La decisión de Cosco Shipping se produce tras el fallo emitido en enero por la Corte Suprema de Panamá, que declaró inconstitucional la ley que aprobó la concesión otorgada en 1997 a Panama Ports Company (PPC), filial de CK Hutchison, para operar los puertos de Balboa y Cristóbal, así como su prórroga de 2021 hasta 2047.
El pasado 23 de febrero, tras la publicación del fallo, los puertos de Balboa y Cristóbal fueron asumidos temporalmente por la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), y su operación transitoria se entregó a APM Terminals y Terminal Investment Limited (TiL), brazo de terminales de Maersk y Mediterranean Shipping Company (MSC), respectivamente, por un período de hasta 18 meses.
Las autoridades panameñas justificaron esta decisión explicando que más del 80% de los contenedores que se mueven en Balboa pertenecen a Maersk y más del 90% de la carga en Cristóbal es de MSC, con el objetivo de mantener la cadena de suministros sin interrupciones.
Disputa legal y tensiones geopolíticas
En medio de esta controversia, el pasado 6 de marzo, CK Hutchison anunció que ampliaba su demanda de arbitraje internacional contra Panamá, la cual ya asciende a unos 2.000 millones de dólares, según indicó el portavoz de la empresa, Alejandro Kouruklis.
La situación ocurre en un contexto de tensiones geopolíticas relacionadas con el Canal de Panamá, luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump amenazara con recuperar la vía tras denunciar la supuesta influencia china en la estratégica infraestructura.