¿En manos de quién estamos? | Flor Mizrachi

Panamá, 18 de febrero de 2021.

INDOLENCIA. Vuelvo más preocupada de lo que me fui, si eso era posible. No sé si entristece más lo que pasa, lo que no pasa o lo que nos pasa por delante sin inmutarnos. Empiezo por el desconsolador caso de los niños en los albergues del Senniaf. ¿Cómo puede decir Silvera que ella no sabía? Ella es directora desde hace poco, pero fue asesora en el 2016 y 17 y esto está pasando desde 2015. ¿Cómo va a decir que no hubo maltrato a la niña que desde un techo y aterrada denunció eso? ¿Cómo sabe, si ni siquiera la llevaron a un hospital para evaluación psiquiátrica y pediátrica? ¿Cómo la devuelven al mismo centro? Cerraron ocho albergues pero dice que no hay irregularidades: ¿cómo así? ¿Y las denuncias? ¿Y esos niños? Todo está mal. ¿Y el informe? Mientras no sepamos qué albergues cerraron todos sufrirán, porque la mayoría vive de donaciones que seguro dejarán de recibir. ¿Dónde está la ex directora Sara Rodríguez dando la cara? ¿Y la ministra del Mides? ¿Cómo así que ahora el Ministerio Público abre una investigación sin decir qué pasó con las tres que ya abrieron antes sobre esto? Dos niños huyeron… ¿y no hubo maltrato? No hay derecho para tanta complicidad, tanto silencio. Ah, no, pero sale Carla García a decir que ella como sub no veía esos temas. ¿Qué hacía, entonces, si la única función del Senniaf es salvaguardar a estos niños de lo que vivían en sus casas, y al amparo del Estado están viviendo cosas peores? ¿Qué hacía? ¿Repartir bolsas, tomarse selfies y tomarle fotos a la hija en Presidencia? Explíquenme el desparpajo, la crueldad. ¿Y Senniaf, cercando su sede y reprimiendo con gas? Así es que deberían cuidar los albergues. Estamos hablando de niños esposados, sedados, alimentados con comida de animales, abusados, violados, visitas de empresarios que resultaban ser abusadores, privados de medicinas… Terrible. Y lo triste es que no hay destituidos ni presos, ni una auditoría de los procesos internos… nada. El defensor tibio, y el presidente injustificablemente mudo por siete días, para luego instruir a los abusadores a denunciar sus propios abusos y pedir que presenten una ley de niñez que hace rato existe y tienen archivada, y que además era promesa de campaña. ¿En manos de quién estamos?

SUPERPODERES. Lo otro que me aterra, bueno, fuera del Ministerio Público que sigue sin adelantar nada de ninguna de las investigaciones que ha abierto, es el poder cada vez mayor del Minsa. Ya tomaban las decisiones económicas y de seguridad, pero que esté por escrito es inaudito. Más allá, no hacen bien ni lo que deberían. ¿Suspender colectas de sangre con permisos? ¿En qué cabeza cabe, con el desabastecimiento que tenemos? ¿Y la plata que todavía le deben a los hoteles? Y las vacunas: volvieron a prender el rancho con los médicos y tuvieron que recular. ¿Y la investigación de los que se vacunaron sin ser de la primera línea? Otros países lo investigan, aquí nada: un escándalo tapa el otro. ¿Y la donación millonaria que le recibieron a Cirsa? A Cirsa, cuando dejaron a los casinos operar sin aforo, mientras a otros gremios los quebraron obligándolos a cerrar, porque ni los préstamos blandos les dieron. Descarados.

ABUSOS. Por otro lado, siguen los abusos. Policías haciendo retenes ilegales, prohibiendo la entrada de medios a la Asamblea, decomisando coolers, tomándole fotos a manifestantes, llevándose gente de las playas a las que les pusieron un aforo sin ningún sustento científico… puras ilegalidades, pero sin mover un dedo cuando tres gatos cierran la vía más importante de la región. Deberían estar viendo cómo combaten la delincuencia. Pero no, están ocupados atosigando ciudadanos. Ahí está, de nuevo cuarentena este fin. Aquí controlan a los ciudadanos, no al virus. Y basta con ver los números para darse cuenta que no funciona. Y ojo con el nuevo centro regional de operaciones aeronavales. ¿Es eso o una base militar?

PELIGROSO. Veo poca indignación con la intención de eliminar los exámenes médicos. Igualito que con las pruebas Pisa. Como a unos les va mal, ¿la solución es eliminar las pruebas? Es un examen de conocimientos generales que avala competencias para atender pacientes. Eliminarlo es atentar contra los pacientes. ¿A qué vago necesitan beneficiar?

PRINCIPADO. Lo otro es la vida de privilegios de los hermanos Martinelli en la “cárcel”. Con razón han metido cuanto recurso han podido para que no los extraditen. Ahí les negaron la solicitud de cambio de jueces al Rica. A ver si en Estados Unidos, donde enfrentan cargos por más de 40 años, se salen con la suya.

FESTÍN. ¿Y las bajadas de calificación? Somos el cuarto país del mundo con la peor caída del PIB. Prohibido olvidar que Saied dijo que en 2019 mejoraron las calificaciones porque sabían que ganaría Nito. Entonces ahora que la bajan es por la pandemia. Así funcionan en todo. Para lo bueno, autobombo infinito. Para lo malo, culpa de otros. Y con pataleta, además: si no, miren esa comparecencia de Sucre y Alexander en la Asamblea. Patético cómo estos ministros, incluyendo Aguilar, gritan ante las críticas. Cero rendición de cuentas, cero autocrítica. Por cierto, ya Alexander desmintió a Publio De Gracia y confirmó que podrían evaluar un aumento de impuestos. Quiero ver quién va a pagar más impuestos cuando ellos siguen contratando deuda sin decir en qué la usan, cuando los ingresos cayeron 22% pero ellos aumentaron 9% las planillas, cuando no nos dicen en qué se han ido los mil millones de Panamá Solidario, cuando siguen alquilando camionetas de lujo, contratando influencers, comprando sodas, creando entidades y cobrando al 100%. Esto es un solo festín. Ahí están los diputados, presentando y aprobando por insistencia nuevos corregimientos. Es que claro. Si Benicio pudo, ¿por qué el resto no? Y hablando de derroche, ¿qué tal la renovación del contrato por 25 años más a Panama Ports? No, pero lo mejor fue ver al Toro cuestionando a Solís por eso, cuando ni mú de las planillas, del hospital modular ni de nada. Les digo.

TRANSPARENCIA. Mi Cultura decidió no publicar la lista de los influencers que contrataron con el presupuesto del Covid, en un país donde no alcanza para bonos decentes. Más allá, ¿para qué necesitaban comunicadores, teniendo un departamento de comunicaciones? ¿Y la auditoría de Contraloría? ¿Están ocupados refrendándole adendas a Odebrecht o van a pedirle a la ciudadanía, como con el hospital, que les diga qué hacer? Todo huele mal. ¿8 millones de personas en audiencia cuando aquí vivimos 4? ¿Botan al que publicó mal la lista que él hizo? Presidente, ¿qué otras pruebas necesita?

DESESPERANZA. El otro tema clave es el diálogo del Seguro. Amén por las transmisiones en tiempo real, ¿Pero lo van a arreglar los mismos que lo dañaron? No se pudieron poner de acuerdo ni con los temas. Y no han tomado ninguna medida para arreglar el desgreño administrativo. ¿Y con Joaquín García, varillero que lideró el ataque a La Prensa, como facilitador? Desesperanzador.

CHAMBONES. Ah, ¿y el refrendo de la línea 3? Lo rediseñaron y no tiene ni cómo cruzar por el Canal. No hay estudios del túnel, presupuesto para el puente… menos mal los incapaces eran los panameñistas. No, y la excusa. Que querían bajar la incertidumbre y ahorrar. Eran dos obras ya estructuradas: ahora son tres sin nada. ¿El ahorro y la incertidumbre de quién bajaron?

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